viernes, 11 de septiembre de 2009

Carta a una amada

Te quiero mucho pero tu distancia me hiere. Talvez deba acercarme pero tu me alejas, no puedo tener paciencia en esto… solo es que no buscamos lo mismo, yo quiero a alguien a quien pueda abrazar y hacer caricias, alguien a quien hacer feliz de verdad y que con suerte me demuestre que nada es mas importante en la vida.
Pero mi sentido común me dicta que mis temores se han vuelto realidad, has cambiado, tu corazón se a endurecido un poco mas y yo he quedado fuera de él…
Aquello que te dije tan fríamente, tan distante y frustrado por mis sentimientos, solo lo hice porque me lo pediste, yo débil te eche una carga inmensa en los hombros sin pensar siquiera en mentirte y ocultarte la verdad, pero no me disculpo por ser débil con tu presencia, que tu ser me pueda llevar por lugares felices o tenebrosos es importante para mi, estoy en tus manos y comprendo que puedes hacerme daño si solo tienes ese antojo. Me puedes lastimar como nadie en este mundo, pero aun así confió en ti.
Presiento que trataras de hacerme mal aunque no lo quieras y espero paciente el golpe, seria más fácil para mí que fueran golpes físicos, pero los golpes emocionales son tu especialidad, y lo peor es que te centras en la indiferencia.
Y aunque yo crea saber que esa indiferencia es fingida y es la manera en que intentas protegerte de los ataques que crees que te realizan, no puedo dejar de sentir angustia, y todavía te comprendo a mi tosca manera, pero aun así siento dolor.
Darme cuenta que cambiaste, fue lo que mas me sorprendió, una parte de mi extraña a esa persona a quien podía abrazar sin tener miedo a que me rechace.


Bueno esto es una carta que le escribí a una amada.
Leyendo esto puedo disfrutar bastante, no solo de la manera en que lo escribí, es goce mió saber que realmente pude amar a alguien sin pensar mas allá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario